Los países de la Unión Europea (UE) y el Europarlamento llegaron ayer a un acuerdo final para impulsar la denominada Directiva Retorno. La normativa establece nuevas reglas de detención y expulsión de clandestinos en su territorio.
El compromiso alcanzado en Bruselas debería permitir que los ministros del Interior de los 27 países den luz verde al texto en Luxemburgo. El tema también será tratado por los eurodiputados en sesión plenaria del 16 al 19 de junio en Estrasburgo (Francia).
De que consta el proyecto? Leyemás duras La política migratoria debiera acentuarse durante la futura Presidencia francesa de la UE y que estaría centrada en un 'pacto europeo' impulsado por París.
El eje del pacto es un 'contrato de integración', incluye el aprendizaje obligatorio de la lengua nacional.
Las regularizaciones masivas de inmigrantes ilegales terminan y se establece una política de asilo común.
Luego de diversas reuniones, los embajadores de los 27 países ante la UE, los eurodiputados y la Comisión Europea resolvieron el último punto conflictivo de la propuesta : el carácter obligatorio o no de brindar asistencia jurídica gratuita a las inmigrantes que deberán ser expulsados.
Tras recibir la propuesta de la Comisión Europea, el Europarlamento había manifestado su oposición a que no se garantice la asistencia jurídica gratuita. Las partes acordaron modificar el artículo 12 referido a esa cuestión e incluyeron una referencia a la obligatoriedad de garantizar esa asistencia jurídica. Sin embargo, la dejaron abierta a las particularidades de la legislación local de cada Estado de la UE.
Duramente cuestionada por organizaciones de defensa de los derechos humanos y ciertos partidos políticos, la Directiva Retorno establece las reglas para expulsar a los extranjeros .
El reglamento incluye a menores , que estén en situación irregular en el territorio de la UE. Esta expulsión o "alejamiento", como quieren llamarlo las autoridades europeas, será en avión.
Además, la deportación debe ser "voluntaria dentro de los posible", aunque en caso contrario se reconocerá el uso de la fuerza.
La Directiva Retorno prevé la posibilidad de que los indocumentados sean retenidos en centros especiales por un período de seis a 18 meses (casos excepcionales). Además, el reglamento establece que un inmigrante deportado no pueda entrar en el mismo país durante cinco años.
La normativa se enmarca en un proceso de organización y endurecimiento de la política migratoria del Viejo Continente.
Pero para que la iniciativa prospere será necesario el consenso de los 27 países de la UE.
Francia está negociando desde un tiempo con sus socios y, en particular, con España, que ya anunció que no es " partidaria " del contrato de integración.